QUIÉNES SOMOS

NUESTRA HISTORIA

En Septiembre de 2015, gracias a la movilización ciudadana, se crea en Sevilla la “Asociación de Apoyo al Pueblo Sirio de Andalucía”, y desde enero de 2018 con el nuevo nombre “Asociación de Ayuda Humanitaria al Refugiado – #Noborders” con un triple objetivo

Defensa de los Derechos Humanos y concienciación ciudadana

Ayuda humanitaria a las personas refugiadas en zonas de conflicto y dentro de España

Desarrollo de actividades socio-culturales de integración

AAHR #Noborders es una asociación compuesta 100% de voluntarias y voluntarios, que ofrece ayuda humanitaria directa en campos de refugiados y zonas de tránsito, apoyando proyectos que se están llevando a cabo en territorio europeo, así como apoyo a las personas solicitantes de asilo que ya están España, a través de apoyos a la educación, necesidades básicas y facilitando espacios de integración.

Estamos viviendo un éxodo sólo comparable a la Segunda Guerra Mundial. Y la huida de las personas en busca de refugio está en aumento cada año.

No sólo hay conflicto en Siria, también encontramos personas refugiadas de otros países como Afganistán, Pakistán, Gambia, Somalia, Costa de Marfil, Yemen o Eritrea, que son perseguidas por razones religiosas, de raza, etnia, género u orientación sexual.

Estas personas (familias, mujeres, hombres o menores no acompañados) una vez que llegan a Europa, tras innumerables riesgos y peligros, en su mayoría son olvidadas y no tienen protección.

Exigimos tanto a Europa como al Estado Español la acogida y un trato digno a todas esas personas que huyen de la guerra y de la violencia. El Derecho a Asilo o Refugio es un derecho humano esencial que debe amparar a todos los ciudadanos y ciudadanas sirias, así como a todas las personas que sufren violencia, guerras y vulneración de sus Derechos Humanos en cualquier rincón de nuestro mundo.

Como consecuencia de esta situación, un numeroso grupo de personas de Sevilla decidimos unirnos y crear esta Asociación con el fin de prestar ayuda humanitaria y de denunciar, ante todos, estos hechos que vulneran reiteradamente los Derechos Humanos.

La ciudadanía se organiza y da respuestas ante la impasibilidad y el silencio de la UE y de nuestro Gobierno, que se comprometió a acoger a más de 17.600 refugiados y hasta el 2018 sólo ha acogido a 1500 personas.